domingo, 26 de marzo de 2017

DESERCIÓN ESTUDIANTIL



TÍTULO TENTATIVO


Programa Axiológico para Disminuir la Deserción Estudiantil en La escuela de Enfermería de la Universidad de Los Andes




LÍNEA DE INVESTIGACIÓN



Línea de investigación


La línea de Investigación a la cual pertenece el proyecto es "Cambios y Desarrollo en la Educación Superior", ya que da respuestas al problema que se presenta en la Escuela de Enfermería de la Facultad de Medicina de la Universidad de Los Andes, promoviendo el Desarrollo y Cambio Institucional, y está enmarcada dentro del proyecto La Universidad para el Cambio.

SITUACIÓN PROBLEMA



Situación Problema

La deserción es entendida como la interrupción o desvinculación del proceso académico-institucional que lleva a cabo el estudiante. Identificar los factores asociados a este fenómeno de la deserción es de gran interés para las Instituciones de Educación Superior en los Institutos de Educación Superior, debido a la limitación que puede ocasionar en su cumplimiento del propósito fundamental: formar profesionales. Ésta problemática sobre la definición a utilizar permanece vigente hoy, ya que los conceptos que se tienen de deserción son heterogéneos, y tienden a ser variables entre autores.

Causas y razones de la Deserción

Cuando los adolescentes comienzan una carrera universitaria, se supone que previamente han transitado un proceso de reflexión que los ha llevados a la decisión de que carrera estudiar. Pero muchas veces con la misma fuerza con la que se levanta todo este nuevo proyecto, la decisión se desploma por varios motivos y todo vuelve al punto de comienzo con la sensación de frustración que ello implica. En algunas oportunidades, motivada (o desmotivada) por haber tomado una definición conforme a expectativas familiares y a lo que los padres o tutores esperaban del joven. Es en este lugar donde el adolescente deja de ceder a sus propios deseos por las esperanzas de los otros, y donde pierde la visión y proyección personal.
Las razones para el abandono de los estudios son muy variadas, éstas dependen de cada situación particular y del nivel en que se produzca. Entre las más reportadas están la incapacidad de los estudiantes para responder ante la exigencia académica, bien sea por mala base para asumir los retos del nivel superior, por no tener una buena orientación vocacional o por la situación socioeconómica imperante que afecta a los jóvenes, coartando su capacidad intelectual y el tiempo disponible para los estudios.
Por otra parte, López (2000), muestra los factores de deserción en Argentina, según estudios y cifras del ministerio de Educación Nacional en 1994, los cuales se resumen básicamente en: la calidad de la información, los factores económicos, la orientación vocacional y el rendimiento académico. Señala entre otras razones que la deserción envía pocos estudiantes preparados a la universidad. La escasa profesionalización de los profesores, el estado crítico de los laboratorios, aulas y recursos audiovisuales; planes, programas y métodos didácticos desfasados, junto con la escasez de niveles de formación técnica y de postgrado, así como un deficiente desarrollo de la investigación y de la extensión universitaria.
Los aspectos socioeconómicos y culturales de los estudiantes, como por ejemplo, las condiciones laborales y, por ende, las horas de dedicación al estudio (son estudiantes que disponen de poco tiempo para estudiar). También figuran los problemas motivacionales, personales y psicoafectivo, causantes del fracaso académico, tales como los sentimientos de frustración, desorientación vocacional, baja autoestima,  la posible y precaria adaptación al medio universitario.
Es bien conocido que una de las posibles causas de la deserción o abandono de los universitarios es la poca o mala preparación que reciben en sus estudios anteriores; situación que está tratando de minimizarse en el instituto Universitario de Tecnología de Cabimas, con la puesta en marcha de un curso propedéutico donde durante ocho semanas reciben clases de matemáticas, física, lenguaje y visión ciudadana, como una forma de nivelar aquellas fallas que hayan podido quedar del bachillerato e inclusive de etapas aún más básicas.

Factores que influyen en la deserción estudiantil
Las tres causas más determinantes en la deserción de estudiantes en las
universidades son: Problemas vocacionales, situación económica y rendimiento académico.
Problemas vocacionales: No quedar en la carrera de preferencia del alumno y dificultades en el acceso a información y orientación.
Problemas económicos: Hay dificultad para costearse los estudios, el alumno no tiene dinero para mantener su carrera, y va menguando hasta que deserta.
Problemas de rendimiento académico: Puede ser consecuencia de situaciones como: escasos hábitos de estudio, ausencia de una metodología de enseñanza-aprendizaje, dificultad para continuar con sus estudios por presión de los profesores. Así muchos alumnos llegan a carreras de más exigencias como medicina o ingeniería que son carreras a las que hay que dedicar tiempo extra en el proceso enseñanza-aprendizaje.
En el mismo orden de ideas están los estudiantes procedentes de familias pobres o con problemas de comunicación, donde hay poca valoración hacia la educación, ni reforzamiento para continuar en su proyecto, entre otros, tienen mayor  riesgo de abandonar sus estudios..
En un estudio realizado por Escalante, W. (2005), indica que la deserción obedece a factores de salud, económicos, vocacionales, familiares y personales, así como a desajustes con el medio universitario. Asimismo, subraya que los índices de deserción universitaria se incrementan cuando a los alumnos se les permite estudiar y trabajar, mientras que estos disminuyen considerablemente cuando se les exige dedicación exclusiva.



CONSECUENCIAS DE LA DESERCIÓN ESCOLAR




La deserción también conduce al desempleo y sub empleo. Es paradójico debido a que los muchachos deben salir del colegio a buscar trabajo para incrementar los ingresos de su familia, y dad su escasa calificación y experiencia no lo encuentran o lo encuentran solo parcialmente, o en todo caso muy mal pagado.

  • Disminuir el porcentaje de graduados en su comunidad, lo que la hace más pobre y menos eficiente.

  • No conseguir una buena educación, hasta el nivel que cada uno pueda, aunque ésta sea un patrimonio personal, que dura para siempre y nadie se lo puede quitar.

  • No poder conseguir buenos ingresos económicos, para poder elegir la calidad de vida deseada, y no la que le impongan por su mala educación.

  • No poder conseguir un mejor y mayor acceso al cuidado profesional de la salud, que quiera y las veces que quiera, lo que conlleva menos y peores años de vida.

  • No poder dar a sus propios hijos, la mejor educación que pudiera existir, para que mejoren, si es posible la vida que llevaron sus padres.

  • No poder tener amigos, ni convivir con personas cultas y educadas, que su presencia y costumbres le ayudarán su forma y calidad de vida.

  • No poder alimentarse mejor y más saludablemente por causa de conocimiento y posibilidades de compra de productos beneficiosos para evitar caer en el consumo obligatorio de la comida chatarra, que lleva a tanta obesidad, diabetes y problemas circulatorios.

  • No poder cerrar el círculo vicioso familiar, si es que lo hubo, desertores escolares anteriores, para que la familia venidera, empiece un nuevo tipo de calidad de vida.

  • No poder conseguir una vida más saludable, lo que conllevará más posibilidades de obtener una mejor situación económica, pues la relación salud-dinero es visible y no se puede ocultar.

  • No poder tratar diariamente con personas que tengan sus mismos deseos de superación escolar, profesional y social.

  • No poder vivir en comunidades más seguras y que tengan mejores servicios públicos, como calles, alumbrados, parques públicos, escuelas, bibliotecas.

  • No poder vivir en una comunidad económicamente más desarrollada y más segura físicamente, donde no exista el flagelo de las drogas, crímenes, embarazos adolescentes, entre otros.